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Valencia Basket, una vez más en la presente temporada, evidenció estar muy lejos de poder competir contra los ´grandes´ de la Liga Endesa. Y es que no hubo opción en el Buesa Arena, donde el conjunto taronja estuvo siempre a merced de un Kirolbet Baskonia muy superior en cuanto a juego y sensaciones en la pista. Gran parte de culpa la tuvo Marcelinho Huertas, que manejó el choque a su antojo y al que los de La Fonteta fueron incapaces de frenar.

Demasiadas licencias defensivas concedió de inicio el Valencia Basket, y eso en una pista como esta es sinónimo de derrota segura. Y más si le sumamos el excelente estado de forma del conjunto local, que no desaprovechó las concesiones de su rival para castigar el aro taronja a la mínima ocasión (29 puntos en el primer cuarto). Las sensaciones eran de un dominio total del Kirolbet Baskonia, que sin embargo no lograba distanciarse demasiado en el marcador gracias a la calidad individual de los jugadores del Valencia Basket (9-15; min. 7).

 

Pero las canastas casi al límite de los valencianos contrastaban con el juego fluido y equilibrado de los de Pedro Martínez, muy bien dirigidos por Huertas y que encontraron un auténtico filón en su superioridad interior. De hecho, sus dos únicos triples llegaron en los últimos 30 segundos del cuarto para ponerse nueve arriba (29-20; min. 10). Era la diferencia real de lo que se estaba viendo sobre la pista.

Por entonces los de Ponsarnau ya tenían con dos faltas a Matt y Will Thomas, dos de sus principales referencias ofensivas. Tampoco ayudaban los árbitros, muy rigurosos con las faltas en ataque señaladas a los de La Fonteta. Llegaba la tercera de Matt Thomas y el cuadro vitoriano consolidaba su dominio. Más tras el regreso de Marcelinho Huertas a la pista. Y es que a pesar de la puntual mejoría defensiva del Valencia Basket, que también logró controlar el rebote, el equipo continuó atacando sin fluidez y con pocas ideas (45-32; min. 20). Tanto es así que el propio Jaume Ponsarnau reconoció al descanso en Movistar+ que "la mejor noticia es que sólo perdemos de trece".

Y no le faltaba razón viendo lo que se vio tras el paso por los vestuarios. Y es que lejos de mejorar las sensaciones, el cuadro taronja continuó diluyéndose bajo la alargada sombra de Marcelinho Huertas. El base brasileño manejó el tempo del partido a su antojo hasta hundir por completo a un cada vez más descentrado Valencia Basket (58-39; min. 29). Las pérdidas se acumulaban y ni siquiera la buena labor a la hora de cargar el rebote ofensivo se traducía en puntos en segundas opciones. Y así era ciertamente complicado remontar un encuentro en el que el Baskonia estaba siendo claramente superior.

El choque prácticamente concluyó ahí. Con todo decidido ambos equipos bajaron su intensidad, y eso acabaron pagándolo los valencianos con un marcador cada vez más abultado (71-45; min. 35). Al final derrota por 77-56 pero lo peor, sin lugar a dudas, es la imagen ofrecida por el Valencia Basket y la sensación de que el equipo sigue estancado. Principalmente a nivel ofensivo.

Fuente: SuperDeporte. F. Escudero